LA INDIFERENCIA ES LA PEOR PANDEMIA
* Ola de frío mata a más de 100 niños en la sierra.
El Perú avanza, reza el dicho más popular del gobierno actual, pero... hacia dónde? Mostrar el buen desempeño económico del país, que no es por obra de este gobierno, parece ser lo único bueno que, irónicamente, puede presentar como un avance. Como si todo lo demás se solucionara con tener las cifras económicas en azul.Siempre he creído que el Estado debe reducir a lo esencial, su participación en la vida del país. Y dejarnos a nosotros, los ciudadanos, el gobierno de nuestras sociedades. Pero en un país como el nuestro, donde la informalidad y los problemas se agravan más que en otros lugares, resulta imposible pedirle al Estado que se quede tranquilo a descansar.
Por el contrario, hay que pedirle mayor actividad y dinamismo, sobre todo cuando se trata de la salud de nuestros compatriotas y de los verdaderos peligros a los que nos enfrentamos.
La gripe AH1N1 llegó al Perú y no es una novedad, como tampoco es una novedad la inoperancia del Estado y de otras instituciones, frente a otras graves problemas de salud del país.
A esto se suman los medios de comunicación, que nos bombardean día y noche, con "alarmantes" cifras de contagiados por la popular gripe, llegando incluso a dedicarle reportajes enteros, avivando aún más los miedos que siente nuestra sociedad.
Tanto Estado como medios de comunicación, se han "unido" en una agresiva cobertura hacia esta enfermedad, que si bien afecta a un gran número de personas, no resulta ser letal si se controla a tiempo. Y han descuidado los reales peligros que afectan a miles de peruanos, como la ola de frío que congela a nuestros hermanos del sur, especialmente a niños.
¿Qué se ha dicho últimamente sobre el friaje sureño? Poco. ¿Y sobre la gripe? Todo.
Por esa razón, un blog peruano llamó nuestra atención y la de los medios de comunicación, al reprocharnos nuestro desinterés y falta de criterio informativo respecto de este friaje, que está matando a cientos de personas, incluidos decenas de niños (Sí, niños inocentes, que ven truncados sus caminos, por este bache maldito que no los dejó continuar).
Por esa razón, un blog peruano llamó nuestra atención y la de los medios de comunicación, al reprocharnos nuestro desinterés y falta de criterio informativo respecto de este friaje, que está matando a cientos de personas, incluidos decenas de niños (Sí, niños inocentes, que ven truncados sus caminos, por este bache maldito que no los dejó continuar).
Intencional o no, la gélida temporada que se registra en la zona sur del Perú, ha quedado en un segundo plano. Desde la campaña promovida por el blog El hígado de Aquiles, los medios de comunicación y los organismos estatales, han sentido la bofetada y están reaccionando -tarde otra vez- con campañas de salud y de recolección de víveres y ropa para los afectados.
Nosotros, como parte integrante del gran movimiento informativo de la blogósfera y comprometidos con la difusión de valores, no podemos permanecer indiferentes a este frío látigo que azota a nuestros pueblos del sur. Por ello decidimos unirnos a esta campaña e intentar, por lo menos, que más personas reflexionen sobre los problemas que merecen mayor atención y que necesitan de nuestro apoyo. Si bien el Estado tiene una obligación muy grande, nosotros como ciudadanos tenemos una responsabilidad mayor que debemos asumir de una vez: la de organizarnos y ser el motor que lleve a nuestro país a afrontar con éxito los desafíos de nuestros tiempos.
Nosotros, como parte integrante del gran movimiento informativo de la blogósfera y comprometidos con la difusión de valores, no podemos permanecer indiferentes a este frío látigo que azota a nuestros pueblos del sur. Por ello decidimos unirnos a esta campaña e intentar, por lo menos, que más personas reflexionen sobre los problemas que merecen mayor atención y que necesitan de nuestro apoyo. Si bien el Estado tiene una obligación muy grande, nosotros como ciudadanos tenemos una responsabilidad mayor que debemos asumir de una vez: la de organizarnos y ser el motor que lleve a nuestro país a afrontar con éxito los desafíos de nuestros tiempos.
Y aunque ya las autoridades hayan reaccionado y los medios de comunicación empiecen a mirar hacia el sur, la campaña debe servir para que este desinterés no vuelva a repetirse y nos enfoquemos en lo que realmente merece nuestro esfuerzo, porque al ritmo que llevamos, la única pandemia que nos afectará mortalmente será la indiferencia.
Por César Ruiz.